Las palpitaciones cardíacas inusualmente fuertes y rápidas, conocidas
médicamente como taquicardia, se han convertido en uno de los motivos de
consulta más recurrentes en los consultorios de cardiología pediátrica. Lejos de
ser un fenómeno exclusivo de la edad adulta, esta patología muestra una
correlación directa con el crecimiento, siendo una preocupación creciente en niños
y adolescentes.

El cardiólogo pediatra David Mendoza, en entrevista exclusiva con Bisturí Magazine, explicó que la taquicardia se define como un aumento de la frecuencia cardíaca (FC) por encima de los límites esperados según la edad del paciente y este aceleramiento, que puede sentirse en el pecho, garganta o cuello, a menudo se presenta acompañado de síntomas preocupantes como palidez, debilidad y dolor torácico.
«La frecuencia cardíaca varía drásticamente desde el nacimiento. Un recién nacido maneja entre 150 y 160 latidos por minuto, mientras que un preescolar oscila entre 80 y 100. En los adultos, el rango normal se estabiliza entre 50 y 100. Cuando superamos consistentemente estos umbrales, hablamos de taquicardia», señaló el doctor Mendoza.
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Corazones en Riesgo
Como indica el especialista, una de las principales alarmas son los malos hábitos
alimenticios y el alto consumo de sustancias con efectos cardioestimulantes se ha
posicionado como un factor de riesgo directo en la población juvenil.
Además del impacto dietético, resaltó otros factores que pueden desencadenar o
agravar el ritmo acelerado del corazón, entre estos Sustancias Cardioestimulantes
como cafeína y teobromina presentes en el café, el chocolate, los refrescos y las
bebidas energéticas (Nestea, malta). También condiciones médicas: Anemia,
bajos niveles de oxígeno en la sangre, valvulopatía cardíaca y la hiperactividad de
la tiroides (hipertiroidismo). y Factores Psicoemocionales como el alto grado de
ansiedad, estrés o miedo en la vida diaria de los jóvenes también actúa como un
potente detonante.
Del Diagnóstico a la intervención
El abordaje de las palpitaciones en pacientes pediátricos se enfoca en un tratamiento dual.
1. Terapia No Farmacológica que consiste en una modificación radical del estilo
de vida y la dieta. La medida inicial es eliminar el consumo de estimulantes como
el refresco, la malta, el chocolate y cualquier producto con cafeína.
2. Tratamiento farmacológico, por tanto la prescripción de medicamentos está
estrictamente supeditada a los resultados del electrocardiograma y este estudio
diagnóstico es vital para descartar otras afecciones cardíacas subyacentes y
determinar la receta más adecuada.
Peligro de complicaciones
La taquicardia no es una condición que deba tomarse a la ligera en los niños. Las
complicaciones son potencialmente graves e incluyen mareo, hipotensión, vómito,
síncope o desmayo, por tanto alerta máxima reside en el riesgo de muerte súbita
en casos no controlados.
El doctor Mendoza, hizo un llamado a la conciencia familiar y que si un niño o
adolescente manifiesta sentir el corazón «acelerado»con frecuencia, la consulta
especializada y la revisión de sus hábitos son urgentes para garantizar un
desarrollo cardíaco saludable.



