Es necesario cambiar la narrativa sobre la depresión porque es una situación que
no se vence en soledad y la clave para la recuperación no reside únicamente en
la voluntad del paciente, sino en la solidez de sus redes de apoyo.
Así lo plantea la licenciada Anaramy Rivero, psicóloga de la Clínica Popular Tipo
Uno Centro de Acarigua, y sostiene que uno de los errores más comunes es
visualizar la depresión como un proceso de afrontamiento estrictamente individual
y que el poder de la red de apoyo es más bien como salvavidas emocional.
Señala que lo fundamental es rescatar el papel que juegan la familia, la sociedad y
los profesionales, ya que cuando la depresión se enfrenta en aislamiento, el riesgo
de que la enfermedad se cronifique o existan recaídas aumenta drásticamente.

Detectar las señales silenciosas
Tenemos que ver la recuperación como una tarea colectiva. Cuando hay una red que sostiene, familiares que acompañan, amigos que conectan y un Estado que garantiza atención el pronóstico cambia por completo», apuntó Rivero.
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Uno de los puntos más críticos reflejados en su intervención fue la dificultad de comunicación que enfrentan quienes atraviesan un episodio depresivo. La psicóloga explicó que, a menudo, las señales no son claras y pueden resultar
confusas para el entorno y en este sentido, instó a los allegados a mantener una
presencia activa y vigilante ante las «alarmas silenciosas», buscando orientación profesional de inmediato al detectar cambios conductuales.
Evitar el aislamiento
Rivero, destacó el avance que se ha logrado a través de la Coordinación de Salud
Mental del Ministerio de Salud, que ya cuenta con más de 50 psicólogos activos.
Asimismo, reconoció la labor de la Federación de Psicólogos de Venezuela, que
durante más de cinco años ha mantenido un equipo de voluntarios brindando
respuestas solidarias y resilientes a través de líneas de atención para personas en
situación de vulnerabilidad.
Agrega “para familiares y amigos, el reto es encontrar el equilibrio, por lo que
recomienda la psicóloga facilitar la activación conductual: ayudar a la persona a
mantenerse ocupada y, sobre todo, evitar el aislamiento.
En este contexto, recalca que acompañar y cuidar no es sobreproteger, es
sostener a la persona para que no transite sus momentos más vulnerables en
soledad, destacó para concluir.



