La microbiota contribuye al desarrollo de la inteligencia y la memoria

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Científicos de la Universidad de Granada (UGR), en el sur de España, demostraron que la microbiota contribuye al desarrollo de la inteligencia y la memoria. Este hecho, entonces, permite abrir nuevas opciones terapéuticas para mejorar el neurodesarrollo infantil.

Investigadores del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos José Mataix y del Instituto de Neurociencias de la UGR demostraron que la microbiota contribuye al desarrollo de la inteligencia y memoria a través de microorganismos probióticos y de los metabolitos de la histidina.

Los resultados del estudio se desarrollaron en colaboración con el centro de investigación Helmholtz-Centre for Environmental Research de Leipzig (Alemania). La conclusión, así pues, abre la posibilidad de desarrollar nuevas terapias innovadoras para mejorar el neurodesarrollo infantil con el uso de compuestos o microorganismos probióticos.

Varios estudios previos han demostrado que la alteración de la microbiota está relacionada con enfermedades del neurodesarrollo. Entre ellas destaca el autismo, neurodegenerativas como el Parkinson o la esclerosis múltiple, y del comportamiento, como la ansiedad o la hiperactividad.

Sin embargo, hasta la fecha no se conocían los mecanismos que vinculan la microbiota y el neurodesarrollo infantil.

La microbiota es el conjunto de bacterias que colonizan la piel, el aparato digestivo, incluida la boca, y el aparato genital. Estas bacterias habitan nuestro organismo desde el vientre materno, pero fundamentalmente desde el momento del nacimiento, especialmente si éste por vía vaginal.

La microbiota se va desarrollando a medida que avanza la vida, de forma que su composición es diferente en la infancia y adolescencia que en la vida adulta.

La relación de la microbiota y el organismo es simbiótica: mientras que las bacterias realizan una función protectora frente a enfermedades y agentes patógenos y de ayuda en la metabolización de los alimentos ingeridos, el organismo les ofrece un lugar donde vivir. La microbiota está compuesta de 100 billones de bacterias solo en el aparato digestivo y ya es considerada por la ciencia como un órgano más del cuerpo, aunque en este caso adquirido.

También, la microbiota es una barrera que protege al organismo, entre otras cosas, de: microorganismos patógenos, sustancias carcinógenas, metales tóxicos, químicos nocivos presentes en el ambiente y partículas de polvo y suciedad.

Microbiota: estudio comprobado

En la investigación se observó que la composición de la microbiota en bebés de seis meses era diferente en función de su respuesta cognitiva al test de Bailey. Este último mide el desarrollo motor, cognitivo, socioemocional y del lenguaje.

El estudio comprobó además que la función de la microbiota también era diferente, asociando la histidina amonia-liasa o histidasa presente en la microbiota con la cognición de los bebés, que suma la inteligencia y la memoria.

La confirmación de esta asociación se obtuvo al observar que los perfiles de los metabolitos de la histidina eran diferentes según el comportamiento cognitivo de los bebés.

Para realizar las pruebas experimentales, los investigadores trasplantaron la microbiota de los bebés a ratones axénicos o germ-free. Los animales fueron proporcionados por la Unidad de Experimentación Animal del Centro de Instrumentación Científica de la UGR. Esta es única institución que cuenta con este tipo de ratones en España.

Los ratones germ-free son un modelo experimental especial porque nacen desprovistos de microbios. Además, viven en un ambiente libre completamente estéril.

En la prueba de reconocimiento de objetos usada tradicionalmente en modelos murinos, los ratones que recibieron la microbiota de los bebés con mejor cognición mostraron mayor capacidad de memoria que la de los bebés con peor cognición.

El estudio también se desarrolló con fondos del Gobierno central, la Junta de Andalucía y el gobierno alemán. Y confirmó la importancia de la microbiota en el bienestar humano, desde la regulación del sistema inmunológico a los neurotransmisores.

Fuentes: EFE/ El Nacional/ CMED-España

 

 

 

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