La fibromialgia es una patología crónica y compleja que provoca dolor muscular generalizado que puede llegar a ser invalidante, asociado a mal descanso nocturno y fatigabilidad, y que afecta a las esferas biológica, psicológica y social de los pacientes.
Entre los signos y síntomas que caracterizan a la fibromialgia están:
- Dolor generalizado
- Fatiga y dificultad al dormir
- Dificultades cognitivas, o sea dificulta la capacidad de enfoque, atención y concentración mental.
- Rigidez muscular y articular.
- Entumecimiento u hormigueo en brazos y piernas.
- Sensibilidad a la luz, el ruido, los olores y la temperatura.
Aunque la causa exacta de la fibromialgia no se conoce, se cree que afecta la forma en que el cerebro y la médula espinal procesan las señales de dolor y las señales no dolorosas. También puede estar relacionada con factores genéticos y ciertas enfermedades que afectan la percepción del dolor.

Si tuviésemos que hablar de la fisiopatología de la fibromialgia, habría que recalcar que es compleja y aún no se comprende completamente. Sin embargo, se han identificado varios factores que contribuyen a esta afección crónica. Aquí están algunos aspectos claves:
- Hiperexcitabilidad neuronal: Se cree que los fenómenos de hiperexcitabilidad neuronal en las vías nerviosas implicadas pueden dar lugar a modulaciones a la baja del umbral doloroso. Esto significa que las personas con fibromialgia experimentan una mayor sensibilidad al dolor.
- Alteraciones en la transmisión sináptica: La fibromialgia está asociada con alteraciones en los niveles de transmisión sináptica, lo que afecta la forma en que las señales de dolor se procesan en el cerebro y la médula espinal. Estos cambios pueden contribuir a la amplificación de las sensaciones de dolor.
- Sumación espaciotemporal: Los fenómenos de sumación espaciotemporal también influyen en la respuesta al dolor en la fibromialgia. Esto se traduce en hipersensibilidad y alófonos, especialmente en el contexto de dolor central resistente al tratamiento.
- Factores genéticos, hormonales y ambientales: Además, se han identificado otros factores relacionados con la fibromialgia, como factores genéticos, ambientales, hormonales y neurales.
La fibromialgia puede llegar a ser difícil de diagnosticar, llegándose a necesitar de varios especialistas y pruebas para poder llegar con ella. Esto debido a que no existe una prueba específica que la diagnostique, al tener síntomas tan ambiguos como el dolor y la fatiga (comunes en muchas otras afecciones), hace la tarea algo complicada. Se requiere de la realización de diagnósticos diferenciales y de descarte, analizando a detalle la sintomatología, antes de llegar con el diagnóstico adecuado.
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Por último, el tratamiento de la fibromialgia se centrará en el manejo y alivio del dolor, mejorar la calidad de vida del paciente y reducir los síntomas que estén presentes. También puede tratarse con medicamentos (analgésicos, antidepresivos, entre otros), fisioterapia y/o terapia ocupacional, una buena dieta balanceada y realizando cambios en el estilo de vida que favorezcan la recuperación y ergonomía del paciente.

Coordenadas
Dra. Eglée Mendoza
Médico Cirujano egresada de la Universidad Centroccidental “ Lisandro Alvarado” (UCLA) en 1985, postgrado de Medicina Física y Rehabilitación en UCLA 1994. Especialización: Ozonoterapeuta en México (2012), Medicina Antienvejecimiento en Caracas (2013) y master en esta misma especialidad en la Universidad Internacional del Caribe en Curazao (2014)-
Consultas en la Clínica Los Cedros, segundo piso, previa cita, en horario de 7 y 30 am a 3 pm, Telf. 0414 9557671



