¿Sabías que el chequeo del cuello uterino puede salvar tu vida? Muchas mujeres postergan esta evaluación por miedo, desconocimiento o falta de tiempo. Sin embargo, este examen es fundamental para detectar a tiempo enfermedades como el virus del papiloma humano (VPH) y prevenir el cáncer de cuello uterino.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, esta enfermedad causa más de 340 mil muertes al año en todo el mundo. En América Latina y el Caribe, es la segunda causa de muerte por cáncer en mujeres, y lo más preocupante es que el 90 % de los casos se relacionan con una infección persistente por el virus del papiloma humano (VPH), que puede prevenirse con chequeos periódicos y vacunación.
Con estas cifras como contexto, es urgente hablar sobre la evaluación del cuello uterino, su importancia y cómo podemos prevenir enfermedades graves. Para despejar todas nuestras dudas, conversamos con la doctora Vanessa Goyo, médico gineco-obstetra, quien nos explicó por qué esta evaluación debe convertirse en una rutina para toda mujer.
¿Por qué es tan importante evaluar el cuello uterino?
“El cuello uterino es una de las claves de la salud femenina”, asegura la doctora Goyo. Este pequeño órgano cumple un rol esencial en la fertilidad, el embarazo y la prevención de infecciones.
“Un cuello uterino sano nos da la posibilidad de tener hijos sanos, y eso es parte de nuestra plenitud como mujeres”, afirma.
¿Cómo se cuida el cuello uterino?
La herramienta más conocida es la citología cervical, que permite identificar cambios celulares anormales. Esta prueba es clave para detectar lesiones precancerosas causadas por el VPH. Pero no es la única. La doctora también menciona la colposcopia, el test de Schiller y el test de Hilseman, técnicas complementarias que ayudan a identificar con precisión posibles alteraciones en la zona.
Otra estrategia esencial es la vacunación contra el VPH. “El caso de la vacuna Gardasil, por ejemplo, protege contra los serotipos 16 y 18, que son los más asociados al cáncer de cuello uterino”, explica la especialista. Su efectividad ha sido comprobada y cada vez más países la incluyen en sus programas de salud pública, tanto para niñas como para niños.
“La citología es incómoda, pero no dolorosa. Y si el ambiente es relajado, la paciente se siente segura y tranquila”, aclara la especialista.

¿Cada cuánto debo hacerme el chequeo?
Depende de factores como la edad o el inicio de la vida sexual. “Si una mujer comenzó su vida sexual temprano, debe hacer sus chequeos con mayor frecuencia. Lo ideal es acudir al ginecólogo al menos cada seis meses”, recomienda la doctora. En cada visita se evalúa no solo el cuello uterino, sino también mamas y zona abdominal pélvica.
“El chequeo ginecológico no es solo para cuando hay molestias. La prevención es lo que realmente salva vidas”, recalca.
¿Y si el resultado no es normal?
Cuando se detecta una citología anormal, el siguiente paso suele ser una biopsia de cuello uterino, que aunque puede generar temor, no es dolorosa. “Lo más común es encontrar lesiones de bajo grado, que podemos seguir y tratar en consulta. No todo resultado alterado significa cáncer”, aclara Goyo.
El mensaje clave es claro: acudir a tiempo permite actuar a tiempo.
¿Duele o es incómodo?
Muchas mujeres temen el dolor de estos estudios, pero la doctora insiste en que, con un ambiente adecuado, la molestia es mínima. “La citología puede ser incómoda por el espéculo, pero las demás pruebas son bien toleradas”.
Antes de acudir a la consulta, es importante no tener relaciones sexuales, no usar óvulos vaginales y esperar al menos 72 horas después de la menstruación.
Mitos que debemos desmontar
“Uno de los grandes mitos es pensar que si tienes VPH vas a morir o que siempre vas a necesitar una cirugía. No es así. La mayoría de las infecciones por VPH desaparecen solas. Solo un pequeño porcentaje puede derivar en cáncer si no se detecta a tiempo”, advierte la doctora.
Otro mito: “Va a doler” o “me da miedo ir al ginecólogo”. La realidad es que el miedo se supera con información y un ambiente de confianza. Y eso, también, forma parte de cuidarse.

Un mensaje para las mujeres
“Conocernos es amarnos. Ir al ginecólogo es una forma de cuidar nuestra salud íntima y, con ello, nuestra calidad de vida. No tengamos miedo de cuidarnos”, concluye la doctora Vanessa Goyo.
¿Dónde encontrarla?
Consulta en la Clínica Vargas, planta baja, primer consultorio a la izquierda entrando por el estacionamiento.
📲 Instagram: @tuobstetratips



